Diferencias entre el hambre y el apetito

Diferencias entre el hambre y el apetito
10 Julio, 2017

                                                                                              ¿Cuál es la diferencia entre el hambre y un antojo?
El hambre fisiológica generalmente ocurre de forma lenta, y por lo general se acompaña de síntomas físicos tales como el estómago gruñendo, sentirse un poco fuera de foco, menos concentrado y/o mareos como consecuencia de la hipoglucemia. Esta es la forma en que tu cuerpo te dice que necesita combustible: necesitas comer. Con hambre verdadera, sería más probable que comas sin poner mucha atención en lo que comes, asumiendo que te gustó la comida. Si tuvieras hambre, no rechazarías una manzana si un amigo te la ofreciera.

Los antojos, por el contrario, son diferentes al hambre ya que están más dirigidos a un determinado alimento, sabor o a la textura, como cuando decimos: “Me siento con ganas de algo crujiente”, “Tengo como ganas de algo sabroso”.  En el ejemplo antes mencionado, si hubieras estado experimentando un antojo, estarías más inclinado a rechazar la manzana para favorecer algo diferente.

Los antojos te empujan a comer incluso cuando tu cuerpo no necesita más combustible (energía alimentaria). Si te sientes ‘hambriento’ una o dos horas después de haber comido, entonces, probablemente, estés experimentando un antojo. Los antojos convergen en un comportamiento más radical, y la motivación que sigue a la sensación es más fuerte. ¿Alguna vez te has desviado de tu camino por una comida o un restaurante específico?

¿Es antojo o hambre?
Si estás pensando en comer, pregúntate: “¿Estoy realmente hambriento?”  Si han pasado 3 o 4 horas desde la última vez que comiste, entonces es probable es que tengas hambre, de lo contrario es probable que tengas un antojo de base emocional. Pregúntate ¿por qué? ¿Es porque estoy aburrido, solo o ansioso? Si este es el caso, necesitas averiguar por qué te sientes de esa manera, y luego hacer algo que no implique comer alimentos para satisfacer esa necesidad.

¡Rápido! Distráeme
Existen diferentes ideas de cómo lidiar mejor con los antojos. Los investigadores creen que la vida de un antojo es de aproximadamente  10 minutos, a lo sumo 20; lo que significa que si se puede esperar a que pase, éste pasará. Muchas veces el deseo ocurre sólo de manera temporal, pudiendo volver; haciendo que tengas que lidiar con todo otra vez. Lo mejor es esperar a que pase con algún tipo de distracción; por ejemplo: responder algunos correos electrónicos, comenzar de nuevo a leer ese libro que has dejado de leer, ir a tu dormitorio y recostarte durante unos pocos minutos, llamar por teléfono a un amigo, lavar la ropa, limpiar el lavadero de la cocina, volver a tus aficiones, o mejor aún, ir a dar una caminata rápida. Sabrás qué hacer. Hay innumerables maneras de dirigir tu concentración lejos de los alimentos. Hay estudios que también sugieren que a menudo confundimos la sed con el hambre, así que trata de beber un  vaso grande de agua y esperar a ver si el antojo pasa.

Plan para evitar los antojos
Como dice el refrán, las personas no planifican para fallar, pero fallan al no planificar. Guardar un espacio para el entretenimiento puede ayudar a evitar los antojos, o al menos ayuda a evitar que se salgan de control. Negarse a sí mismo por completo nunca es una buena idea, ya que los extremos tienden a llevarnos a los extremos, y esto puede dar lugar a atracones o comer en exceso. Comerse una porción razonable de un alimento favorito un par de veces por semana, es una excelente manera de ayudar a evitar que los antojos saquen lo mejor de ti.

 

Recuerda que hay espacio para todo tipo de alimentos diferentes como parte de una dieta sana y equilibrada.