5 consejos de nutrición para mamás que trabajan

5 consejos de nutrición para mamás que trabajan
24 agosto, 2017

Si eres una mamá que además trabaja, seguramente tus mañanas son muy ocupadas. Entre arreglarte para ir a la oficina, preparar el desayuno, asegurarte que tus hijos coman bien antes de ir a estudiar y que no olviden su lonchera.

Para este momento, aunque te preocupes mucho de lo que tus hijos comen, es muy probable que no prestes tanta atención a tu propia alimentación y termines saltándote el desayuno o comiendo cualquier cosa.

Aunque a veces parezca un sueño inalcanzable, es posible encontrar el equilibrio entre atender a tu familia, ejercer tu carrera y, aún así, alimentarte bien a ti misma. Estos son algunos consejos que podrían ayudarte.

 

1. Siéntate a comer el desayuno con tu familia

Sí, tus mañanas son muy ocupadas y seguramente debes correr mucho. Pero hacer el esfuerzo de sentarte a comer el desayuno junto a tu familia tiene muchas ventajas.

Primero te aseguras de comer algo. Si además es lo mismo que le serviste a tus hijos, probablemente será saludable. No tiene que ser un desayuno muy elaborado: un bowl de fruta y yogurt, un sandwich con queso y un smoothie o un poco de avena con pasas, son opciones fáciles de preparar y nutritivas.

También aprovechas a pasar unos minutos de calidad con ellos y les enseñas con el ejemplo lo importante que es comer el desayuno.

Por último, al desayunar bien, tendrás menos posibilidades de tener antojos de cosas poco saludables más adelante en el día.

 

2. Mantén “comidas de emergencia” listas para comer

Probablemente no todos los días tendrás la oportunidad de sentarte a desayunar o preparar una comida para ti. Entonces, en lugar de pasar a un autoservicio o usar una máquina expendedora de golosinas, mantén soluciones fáciles en tu alacena y refrigerador.

Una lata de una porción individual de atún y unas galletas integrales. Vegetales crudos, ya lavados y cortados y una o dos cucharada de mantequilla de maní. Frutas y porciones individuales de yogurt.

Estas son cosas que puedes tener ya porcionadas en recipientes, listos para lanzarlos a tu bolsa y seguir con tu agitado día.

 

nutrición para mamás

3. Siempre cocina porciones extra

Un excelente almuerzo para que lleves a la oficina son las sobras de la cena del día anterior.

Cuando cocines la cena, aprovecha para hacer dos o más porciones extra. Así podrás tener tener un almuerzo (o varios) listo para llevar contigo, saludable y sin hacer esfuerzos de más.

Para que no te aburras, puedes transformar las sobras en otras comidas. Por ejemplo, el pollo asado de la cena, puede ser un excelente ingrediente para una quesadilla o un sandwich.

 

4. Evita las decisiones de último minuto (en cuanto a tu alimentación)

Si llegó la hora del almuerzo y no sabes qué comer, tendrás la tentación de optar por algo fácil que podría no siempre ser lo más saludable.

Lo ideal será que planifiques con anticipación. El fin de semana puedes tomarte un momento para sentarte y pensar que quisieras comer cada día de la semana, qué días tendrás tiempo de cocinar y cuáles no.

Así podrás abastecer tu alacena de ingredientes y las comidas no te tomarán por sorpresa. Los días que ya sabes que no tendrás tiempo para cocinar, pueden ser para comer las sobras del día anterior.

 

5. Programa recordatorios

Tu trabajo y el cuidado de la familia pueden ser muy demandantes y absorbentes, al punto que estés tan concentrada que olvides por completo hacer una pausa para comer.

Programa una alarma o recordatorio en tu teléfono o computadora, que te diga que es hora de comer. Esto hasta te ayudará a establecer una rutina de alimentación, con horarios estables, mejorando tu salud digestiva.

 

Recuerda que alimentarte bien te dará la energía que necesitas para cumplir con tus tareas en el trabajo y atender a tus hijos.

¿Tienes algún otro consejo que quisieras compartir con otras mamás trabajadoras para que puedan alimentarse bien? Te invitamos a dejarlo en los comentarios.